A mediados del siglo XIX se destacó en Madrid la
figura emblemática de Francisco Aguilera y Becerril, Conde de Villalobos, un
tenaz y reivindicativo gimnasiarca que dedicó toda una vida al estudio de la
gimnástica. A partir de las realizaciones prácticas como profesor de gimnástica
y del impulso propagandístico de varias publicaciones, el Conde de Villalobos
inició un proceso para que esta rama de la ciencia tuviera en España el trato
público y gubernamental que se le estaba concediendo en los países más
avanzados de Europa. En este artículo se presenta y se destaca la aportación
documental del Conde de Villalobos, para seguir abordando estudios en torno a
su figura, su obra y el de la educación física en su momento histórico. Mediante
un estudio de corte histórico y documental, exponemos una reseña crítica de las
obras de este autor con las cuales se inició la propaganda y la defensa para
que la gimnástica adquiriera su propia carta de naturaleza, ya fuese en el
campo pedagógico, higiénico, militar o médico. Asimismo concluimos que las
obras del Conde de Villalobos identifican un alto grado de desarrollo
científico y técnico de la tarea inacabada
de este avanzado gimnasiarca.
EmásF nº 47.
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